
La mujer estaba desnuda.
Llegó un hombre,
descendió a su sexo.
Desde allí la llamaba
a voces cóncavas,
a empozados lamentos.
Pero ella no podía bajar
y asomada a los bordes sollozaba.
Después, la voz, más tenue
cada día, ya se iba perdiendo
en remotos vellones.
La mujer sollozaba.
Tendió grandes pañuelos
en las lámparas rotas.
Vino la noche.
Y la mujer abrió de par en par
sus inexhaustas puertas.
.(Autor aun desconocido).....
Me encantaaaaaaaa como escribes!! OLE! sigue asi, te leo ;)
ResponderEliminarQuerido amigo, este poema es del gran escritor, poeta:
ResponderEliminarJOSÉ ÁNGEL VALENTE, nada de desconocido, es un poema muy famoso por erótico, por haber influido en muchos otros poetas del mundo.
Te dejo un abrazo.